Prólogo

Prólogo

No sé en que momento me enamore de ti, de tu risa, de tu pelo, de tu mirada, de tu forma de ser, sé el sitio donde te empecé a conocer, las tardes de verano invertidas, los paseos de la mano por la playa, las escapadas a tu casa, los sueños, los planes de futuro, los tropecientos mil hijos que quisimos tener, la vida en común que siempre quisimos tener, la tenemos ahora.

30 de enero de 2012

Capítulo 15


La noche de nuestra boda, nunca se me olvidará, no fue como hubiéramos querido pero hasta eso lo pasamos juntos, una mala comida hizo que estuviésemos toda la noche con una intoxicación sin parar de ir al baño, aquella noche no éramos personas, pero la pasamos juntos, no fue bonito, y mucho menos romántico, pero, saco ese recuerdo, estuvimos juntos, aun lo estamos, en los buenos y en los malos momentos.
Al día siguiente amanecimos cansadísimos, pero mucho mejor, hicimos las maletas, nuestra luna de miel comenzaba, fuimos a Ibiza, a Londres y a Cuba, estuvimos un mes fuera, nos coincidía con las vacaciones y decidimos aprovecharlo, fue uno de los mejores meses de mi vida, disfrute como una enana, no se me olvidara nunca aquel viaje, conocimos todos los rincones, de sitios que jamás hubiese imaginado que algún día visitaría, lo hice con la persona de la que estaba profundamente enamorada, tu hiciste que todo fuese distinto y mágico, no se si lo recordaras, o… ni siquiera eso,  pero es mi deber decirte que me has hecho la mujer mas feliz del mundo…  Hemos pasado muchos malos momentos, muchos buenos, también, mas buenos que malos, pero los malos muy duros, y, siempre has sabido llevarme, has sabido como hacer que me levantase después de cada caída, me has enseñado a vivir, la magia de la vida, y, que algo distinto a lo que tenia podía ser posible eso me lo has enseñado tu con tu carisma, tu carácter, tu paciencia, y, tu amor, por eso no me quedo corta cuando digo que eres lo mejor de mi vida, que tu me haces mostrar mi mejor sonrisa en el peor momento, que gracias a ti, hoy estoy aquí, agradeciéndote todo lo que has echo por mi ,y los momentos tan maravillosos que me has dado, no es necesario que hables, se que no puedes, siempre hemos sabido comunicarnos mediante miradas, hagámoslo una vez, más.