Prólogo

Prólogo

No sé en que momento me enamore de ti, de tu risa, de tu pelo, de tu mirada, de tu forma de ser, sé el sitio donde te empecé a conocer, las tardes de verano invertidas, los paseos de la mano por la playa, las escapadas a tu casa, los sueños, los planes de futuro, los tropecientos mil hijos que quisimos tener, la vida en común que siempre quisimos tener, la tenemos ahora.

19 de octubre de 2012

Capítulo 24


La fecha del nacimiento de nuestro pequeño iba acercándose, la ansiábamos, pero también sentíamos miedo por saber si lo haríamos bien, tan solo queríamos que nuestro pequeño pudiese ser feliz con nosotros, que disfrutase de su infancia, que pudiese ser un niño, lo que nosotros no habíamos tenido en nuestro hogar, y fueron pasando los días hasta llegar a el veintinueve de julio de mil novecientos setenta y nueve, comencé con unas simples contracciones, sin más pero al estar de ocho meses casi y medio, decidí ir a el hospital. Te llamé. Viniste corriendo a casa a por mi, fuimos juntos, efectivamente, esas contracciones fueron aumentando conforme pasaban los minutos, nuestro pequeño tenia prisa por salir fuera y ver lo que había a su alrededor, supongo que al igual que sus padres, muy impaciente por descubrir mundo, iba bajando cada vez más, se le veía ya la cabeza, hasta su pequeña barriga, tu llorabas de alegría, y yo de dolor… aun así, cuando le vi, todo ese dolor desapareció, se convirtió en alegría, pues Daniel Dimasi López había nacido. La primera vez que le tuve en brazos nunca podré olvidarlo, su pelo era del mismo color que el mío, bueno miento, era una mezcla de tu pelo y el mío, no podía ver sus ojos pues aun no se abrían, y sentía su corazón latir contra mi pecho, como si su vida estuviese unida a mi para siempre, esa sensación fue mágica, saber que habíamos traído gracias a nuestro amor a un ser mágico pequeñito, pero era nuestro hijo, nuestro pequeño Dani. Estuve tan solo dos días en el hospital pues todo iba bien y tanto Dani como yo estábamos estupendamente, al llegar a casa, lo puse en su cuna, allí estábamos los tres por primera vez en su cuarto un cuarto que habíamos elaborado con nuestras propias manos para nuestro pequeño, algo que tan solo entendíamos nosotros. Nos costo hacernos a la idea de pasar noches en vela por el, sobre todo a mi, pero poco a poco todo eso se fue viendo recompensado con cada gesto del bebé, con cada mueca… Decidimos salir a pasear, ahora si se podía apreciar todo sobre Dani, su pelo liso y con olor a mar era algo raro, pues nunca había visitado el mar fuera de la barriga de su madre, pero sin embargo, olía a mar, y eso le hacia especial, su cabello era completamente liso, y, ahora si que se podía apreciar correctamente el color de su pelo y sus ojos, su pelo era como el tuyo, rubio, y sus ojos, eran dos almas, dos corazones, jamás vi ojos tan bonitos como los suyos, eran verdes, un verde clarito, tampoco mucho, alrededor de la pupila se apreciaba el color marrón miel en forma de circunferencia, su mirada era única, era el reflejo de cómo nos mirábamos tu y yo, era nuestro reflejo.

Capítulo 23


Cariño, siento haberte dicho todo eso antes, lo siento de veras, te quiero, seguiremos con nuestra historia, ¿Sí?
Pasó un mes, seguía sin saber nada de mi periodo, por lo que empecé a sospechar que tal vez había quedado embarazada, por lo que compré un test, decidí no decirte nada hasta que supiese la respuesta…
La respuesta fue, que  íbamos a ser papás, me puse muy contenta, fui corriendo al dormitorio a decírtelo, entonces preguntaste que si era una broma, contesté que no, que íbamos a ser papás, entonces comencé a llorar de emoción y quedamos fundidos en un eterno abrazo.
El tiempo fue pasando, nuestra vida fue desarrollándose con normalidad, mi barriga crecía y tú eras feliz a mi lado, al igual que yo.
Recuerdo que tuve algunas complicaciones en el embarazo, es cierto, pero los superamos, recuerdo con alegría el día que me dijeron que esperaba un niño, te pusiste aún más contento que yo, siempre habías querido tener un pequeño, no es que una princesita no te hiciese ilusión, pero tu mayor ilusión siempre había sido enseñarle a jugar al futbol a tu pequeño, lo celebramos yendo a comer al sitio más caro de la ciudad, no pudimos volver a salir en tres meses de la factura que nos dieron, pero aun así, nunca nos arrepentimos de nada de lo que hubiésemos hecho juntos.
Recuerdo también el día que comenzamos a pintarle la habitación a Dani, pues así se llamaría nuestro bebé, ninguno de los dos consintió que esa habitación la pintase alguien que no fuesen sus padres, así que compramos un montón de botes de pintura, nos llevamos más de la mitad de los que había;  hicimos nubes en el techo, para que siempre se pudiese sentir libre en ese rinconcito, dibujamos un paisaje en la pared, y, en la pared de la cuna, pintamos nuestras manos juntas, manos que aún permanecen en esas paredes, tardamos una semana en montar y pintar el cuarto de Dani.

26 de febrero de 2012

Capítulo 22


¿Como van esos ánimos señorita?
-Mejor Doctor, muchas gracias…
-No me las des, aquí te lo dejo, luego vengo
-¿Como ha salido?
-Anda, vamos a dejarle descansar, vamos fuera a hablar…No le voy a mentir, mejor no está, pero tampoco está peor, y, estoy seguro que eso es gracias a ti, a como le cuidas, a como le amas, a como aun asi sigues mirándolo de la misma forma que hace 20 años en la playa en esa hoguera…
-¡Alex!, no digas tonterías… sabes que le quiero, pero… ¿tu crees que se pondrá mejor?
-Sara, eso yo no lo sé, todo depende de cómo evolucioné el, sabes que no fue fácil sacarle de allí, y, sin embargo sobrevivió, y ahora está aquí luchando por vivir, debatiéndose entre la vida y la muerte, y, luchando, intentando vencer a todo contra viento y marea por la mujer a la que ama, ¿no crees que deberías de ser fuerte y luchar junto a él?
-¿Qué te crees que hago Alex? Sabes perfectamente cual ha sido mi vida y lo mucho que me cuesta estar aquí, odio esto…
-Sé perfectamente tu vida, pero que acabases en un hospital por las palizas de tu padre, debería de servirte para saber que saliste viva, que todos estuvimos ahí para que pudieses salir y lo conseguiste, que llevas muchos años con Daniel, no crees que deberías de contarle la verdad, en vez de estar contándole vuestra historia como un cuento feliz? , ¿No crees que quizás no despierte? , ¿No crees que el haría lo mismo contigo? Pienso que se merece que le cuentes porque te dan terror los hospitales, las enfermedades, porque tienes tanto miedo a todo…
-Si no se lo cuento es porque intento borrarlo de mi, pero Alex, no se como hacerlo… son muchos años los que han pasado desde entonces, logre sonreír, logre salir ahí afuera y comerme el mundo, pues nadie lo iba a hacer por mi, y, encontré a Daniel, que me quiso por quien era, no le importaba nada más, solo nos amábamos, por eso siempre lo he amado tanto, pero mis fuerzas llegan un momento en el que se debilitan…
-¡Sara! Tranquila, ya está, ¿vale?
-Siento no haber estado a la altura…
-No digas más tonterías, no debería de haberte hablado así, te has mareado por mi culpa… Te conozco mucho debería haberte hablado con mas calma, lo siento…
-No me pidas perdón Alex, llevas toda la razón del mundo no me enfrento a mis miedos, y, eso hace que me debilite, que no lucho por lo que quiero, que lo intento pero cuando mas tengo que estar ahí, me vengo abajo y lo doy todo por perdido, creí que lo había superado, pero ahora se que no… tendré que comenzar de cero, será la única manera…
-Sara, no estás sola, y lo sabes, tienes a mucha gente que te quiere y te cuida, así que grita cuando lo necesites pide ayuda, pero no te lo guardes y hagas como si nada, no solucionarás nada…
-Gracias por saber como calmarme, te debo muchas, te quiero…
-Y yo, ahora ve con Daniel, estate a su lado, y, sigue leyéndole ese diario que nunca quisiste leerle, por tímida, y recuerda esto, no permitas que jamás se te olvide, siempre, y, digo ¡SIEMPRE! Me vas a tener.

Capítulo 21


A la mañana siguiente nos sentamos a hablar, pusimos todas nuestras mejores cartas sobre la mesa, aún así, acabamos juntos revolcándonos en el sillón, como si nada más hubiese en el mundo que nosotros…
A los pocos días tenia que bajarme el periodo, no lo hizo, no me preocupe demasiado, lo dejé pasar, ya bajaría, ¿que prisa había? Estaba todo el día contigo, no me separaba ningún momento, me asome a la ventana, allí fuera todo parecía mucho más grande, por eso me gustaba estar en casa, era acogedora, siempre me ha gustado nuestro hogar, pues era nuestro y de nadie más.
Daniel, tesoro, tienes que hacerte unas pruebas en cuanto vuelvas, sigo contándote todo, ¿vale?
Que tontería, no se que estoy diciendo, sino puedes responderme… nunca vas a volver a ser el mismo, no puedes dejarme sola, no tengo a nadie ni lo tendré, t mismo me lo dijiste un día, apartaba a la gente de mi, ¿Como iba a poder vivir sin ti? Me sería imposible, no podría soportar un mundo sin ti…
-Sara, nos lo llevamos, luego te lo traemos, ¿vale?, y, recuerda una cosa siempre, `` no hay nada imposible, si tu no quieres ´´
-Claro Doctor, es mucho tiempo, y, nunca pierdo la esperanza… pero cada día la veo un poco más lejos…
-Sara, desde que llegaste has sido la mujer más luchadora que he conocido, persigues siempre aquello que quieres, sabes como hacer las cosas, no te desesperes, esto es lento, pero no lo abandones, nunca lo has hecho, no lo hagas ahora…
-Doctor, no voy a separarme de él, un día lo prometí, se lo prometí al mar, y a él, asi que no lo dejare solo, pero comprenda que no siempre puedo estar con las mismas fuerzas…
-Por supuesto que lo comprendo, pero compréndame usted a mi que no puedo permitir que la mujer más fuerte que he conocido nunca se venga abajo, ¡Hasta luego!

10 de febrero de 2012

Capítulo 20

He hablado con el médico, debes de cuidarte más…seguiré contando…
Fueron pasando los días, no sabía nada de ti, llevaba mi teléfono conmigo a todas partes dormía junto a el, todo el día estaba cargando para que no fuese un problema de batería el que nos impidiese ser felices, esa llamada que esperaba, nunca llegó… siguieron pasando, días, semanas, hasta que una mañana, comencé a pensar que mi vida no tenia ningún sentido, que no tenia a nadie a mi lado, y, que solo servia para dar problemas, pensé, que el problema era yo, intenté acabar con ello, de una forma poco acertada… cuando ni siquiera podía articular palabras, solo balbucear, por que me quedaría inconsciente en breve, te llamé, solo escuchaste unos balbuceos pero sabías que era yo, a los pocos segundos caí en el suelo sin poder levantarme e inconsciente, cuando desperté, me explicaste todo, no me preguntaste el porque, simplemente me abrazaste, y, me confesaste que a pesar de todo me seguías amando como el primer día, entonces me besaste, y con un sello de amor tuve que irme a que me hiciesen un lavado de estómago, estuviste a mi lado día y noche, no te separaste de mi hasta que estuve bien, me llevaste a casa, y, allí, me volviste a besar, recuerdo como se rozaron nuestros labios, las cosquillas que removían mis tripas como si fuésemos unos adolescentes, el amor que desprendíamos con solo mirarnos, las caricias, los gestos, las miradas, los pequeños detalles que marcaban la diferencia entre nosotros y los demás.

3 de febrero de 2012

Capítulo 19


Era medio día, estaba cansada como para cocinar, así que llame a Ágata, decidimos vernos y comer juntas, la necesitaba mas que nunca… Nos sentamos en la mesa más cercana a la salida, donde pegaba mas el sol, al girar la cabeza me di cuenta de que dos mesas hacia delante, estabas tú, no le di mayor importancia, comencé a comer, pero justo entonces, en el momento en que acabe, cogí una hoja de mi agenda, un Boli, y, comencé a escribir, Te echo de menos, siempre hemos superado todo, t-o-d-o, somos como un barco en mitad de una tormenta, nos debilitamos, abandonamos cuando creemos que no podemos mas, pero luego nos damos cuenta de que hay que luchar por lo que uno quiere, y, conseguimos encontrar la calma, el equilibrio del barco, en serio vamos a dejar escapar todo por unos besos que no tuvieron ningún tipo de importancia en mi, en mis sentimientos, unos besos que hicieron que me diese cuenta de que la persona que ocupaba mi corazón para bien y para mal eres tu, cuando quieras verme y hablar, llámame. Te dejé la nota bajo tu mano, entonces te sonreí y me marché, no pudiste evitar mostrar esa cara de enamorado que siempre se te pone al verme, desde el primer día cuando me viste, hasta hoy, siempre pones la misma cara cuando me ves aparecer, es esperanza, deseo, amor, no se es una mezcla de sentimientos reflejados en tu rostro, seguiré contándote, toda nuestra historia hasta que seas tu quien pueda recordarme los detalles, seguiré diciéndote que te quiero hasta el día en que la muerte me separe de ti, seguiré a tu lado, eternamente, y, seguiré contando las estrellas del firmamento, para averiguar así cuanto me quieres, miraré todas las noches la ventana desde nuestra casa esperando que alguna estrella brille con mas fuerza que nunca, esa estrella, serán tus sentimientos reflejados en ella, pero ahora debes de descansar para no empeorar, mañana hablamos cariño, buenas noches.

Capítulo 18


A las una del día siguiente me puse en pie, aunque no pude dormir apenas una hora, estaba horrorosa, nunca se me olvidara mi rostro… me duché, mientras tanto llegaste a casa, te desnudaste y corriendo viniste a mi encuentro a la ducha, quede aturdida, sin saber muy bien como reaccionar, comenzaste a besarme, te seguí, porque te seguía deseando como el primer día a pesar de todo, entonces ,cuando ibas a abrir los ojos tras los besos, me di la vuelta, no viste mi rostro, pero tomaste mi cambio de postura como una indirecta, así que hicimos el amor, no te paré, no se porque.. Pero no lo hice...En ese momento solo había sentimientos por tu parte, y, placer por la mía, mas tarde, comimos y decidí que tenia que contarte lo que había ocurrido porque significabas demasiado para mi como para ocultártelo, te fuiste de casa, solo decías: -¡Tendría que haber echado marcha atrás hace cinco años, maldita sea, joder! Yo me limitaba a decirte, -Te entiendo…
Decidí darle su tiempo, lo entendí, a partir de ahí aprendí de mis errores, supuse que te había perdido lo dejaste todo por mi una vez, no volverías a hacerlo, no se porque solo me venían a la cabeza palabras de Ágata, solo me aferraba a eso, para que así antes o después regresaras junto a mi, seguí mi camino esperando que en algún momento te volvieses a cruzar en el mío.

1 de febrero de 2012

Capítulo 17


Pasé toda la noche llorando, en vela, preguntándome a mi misma, que había pasado, que había echo, ni yo misma era cociente de lo que tan solo unas horas atrás había sucedido, fue cuando me di cuenta, de que tu vida puede cambiar en minutos, segundos, milésimas de segundos, me di cuenta de que de estar en lo más alto, podía caer en picado, como una montaña rusa… entonces llame a mi amiga Ágata, ella siempre sabia como animarme y siempre tenia un consejo para mí, le conté todo, me dijo que aunque me entendieses, o me llegases a perdonar, nunca volveríamos a tener la confianza que un día tuvimos, que eso era lo que ocurría normalmente, aunque prosiguió, pero debes de saber, que vosotros cariño, no sois una pareja normal, habéis vivido muchas cosas, habéis estado juntos desde que erais unos críos, y, habéis estado separados cinco años, tras los que retomasteis vuestra relación, y, con la que te volviste a sentir viva,  que había tenido un error, y, era la tentación, pero que no pude, porque mi amor contigo, era mas que un simple polvo con otro hombre, y, eso supero la atracción, le di las gracias, colgué el teléfono, y, intente dormir… cosa, que no conseguí.

Capítulo 16


Al finalizar la luna de miel tuvimos que volver, hubo un problema, tu pasaporte había caducado,  la única solución era que yo regresase a Italia para renovarlo, y, una vez resuelto, volver a por ti, sin duda lo hice, mientras quedaste en algo parecido a un calabozo en el aeropuerto, cuando tuve todo listo, el día de partir, conocí a Alex, un chico mexicano que estaba de vacaciones en Italia, se quedaría todo el mes, decidí anular mi viaje, y, mandar directamente a la comisaría de Cuba tu pasaporte, me quede charlando con él…conectamos, ni siquiera pensé en que te podía perder, aun seguía siendo joven, e inmadura, así que si, lo hice, comimos juntos, vino a casa a dormir, y, si, pasó, no se como, pasó, le bese, un beso otro beso, cada vez iba llegando mas el momento de que llegase a mi por completo…
Aquella noche como mínimo, fue inexplicable, me di cuenta de que algo había cambiado, no se, si seria el principio de madurar, o, el fin de la inmadurez, o tan solo una noche…Algo fue distinto, distinto a todo…, pero aun así seguí besándolo, sintiéndonos, hasta que empezó a desvestirme, fue cuando sus labios rozaron mi pecho cuando me aparte en menos de un instante…no pude, como lo oyes, no pude hacer el amor con un hombre que físicamente me atraía, y con el que había conectado, pero no pude, ni yo misma se porque, pero tuve que apartarme, fue un acto reflejo, el, que se dio cuenta de esto, intento seguir, le dije que era un error, y que se marchase por favor, aquella noche fue la peor noche que había vivido hasta el momento, o una de las peores, te había fallado, algo que nunca había sucedido, sucedió, y, en ese momento me di cuenta de que había echado todo a perder, que nada volvería a ser lo mismo, que no volvería haber un nosotros… 

30 de enero de 2012

Capítulo 15


La noche de nuestra boda, nunca se me olvidará, no fue como hubiéramos querido pero hasta eso lo pasamos juntos, una mala comida hizo que estuviésemos toda la noche con una intoxicación sin parar de ir al baño, aquella noche no éramos personas, pero la pasamos juntos, no fue bonito, y mucho menos romántico, pero, saco ese recuerdo, estuvimos juntos, aun lo estamos, en los buenos y en los malos momentos.
Al día siguiente amanecimos cansadísimos, pero mucho mejor, hicimos las maletas, nuestra luna de miel comenzaba, fuimos a Ibiza, a Londres y a Cuba, estuvimos un mes fuera, nos coincidía con las vacaciones y decidimos aprovecharlo, fue uno de los mejores meses de mi vida, disfrute como una enana, no se me olvidara nunca aquel viaje, conocimos todos los rincones, de sitios que jamás hubiese imaginado que algún día visitaría, lo hice con la persona de la que estaba profundamente enamorada, tu hiciste que todo fuese distinto y mágico, no se si lo recordaras, o… ni siquiera eso,  pero es mi deber decirte que me has hecho la mujer mas feliz del mundo…  Hemos pasado muchos malos momentos, muchos buenos, también, mas buenos que malos, pero los malos muy duros, y, siempre has sabido llevarme, has sabido como hacer que me levantase después de cada caída, me has enseñado a vivir, la magia de la vida, y, que algo distinto a lo que tenia podía ser posible eso me lo has enseñado tu con tu carisma, tu carácter, tu paciencia, y, tu amor, por eso no me quedo corta cuando digo que eres lo mejor de mi vida, que tu me haces mostrar mi mejor sonrisa en el peor momento, que gracias a ti, hoy estoy aquí, agradeciéndote todo lo que has echo por mi ,y los momentos tan maravillosos que me has dado, no es necesario que hables, se que no puedes, siempre hemos sabido comunicarnos mediante miradas, hagámoslo una vez, más.

29 de enero de 2012

Capítulo 14


Y… llegó, el día mas importante de nuestras vidas, o eso es lo que se dice de las bodas al menos, llego, ocho de agosto de el setenta y ocho, hasta la fecha era perfecta, por lo que el día tendría que estar a la altura, de los novios, ese día hacia un sol deslumbrante, los pájaros cantaban y el cielo sonreía,
Me desperté a las ocho de la mañana muy nerviosa esa noche había dormido en mi viejo apartamento, y tu en tu piso, para respetar la tradición, entonces sobre las once vinieron todas mis amigas, a mi casa, y a la tuya tus amigos, solo había, unos tres o cuatro, en cada casa, no más, nuestros mejores amigos desde siempre,  los que lo sabían todo de nosotros y a pesar de eso nos seguían queriendo, nuestros verdaderos amigos, mi vestido lo trajo mi amiga Ágata, que fue a buscarlo contigo, a no se que tienda, y, no se como supisteis mi talla, pero el vestido era precioso, era blanco, con bordados a los lados, de palabra de honor, y largo con muy poca cola, precioso, no podrías haber elegido uno mejor, estoy segura, me encantó, el pelo lo llevaba recogido con un moño normal, un poco de pelo se quedo sin recoger, fue un despiste, pero al final lo arreglamos, y quedo un mechón de pelo negro rizado mediante espuma,  se dejaba caer sobre la cara, quedaba elegante, y, el moño lo sujetaban unas preciosas margaritas,  recuerdo que iba descalza con el ramo de flores y sobre el suelo, sobre la arena, mientras que llegaba a ti, de la mano de mi hermano, toda la arena estaba cubierta de pétalos de rosa que estaban distribuidos como si un soplo de viento los hubiese traído hasta ahí, fui avanzando en ese camino lleno de pétalos de rosa, y arena, ahí estabas tu, una camisa blanca al mas puro estilo ibicenco y unos pantalones blancos, ibas también descalzo, con tu pelo engominado, eras el hombre mas guapo que mis ojos pudieron ver, llegué, Ángel me cedió a ti, y entonces tomaste mi mano, era la mujer mas nerviosa y feliz al mismo tiempo del planeta, la ceremonia fue avanzando, hasta llegar nuestro turno, nosotros decidimos pasar el resto de nuestra vida juntos, y, ahora se, que fue la mejor decisión que tomé nunca.
Esta refrescando tesoro, mejor vayamos dentro a comer, luego seguimos.

Capítulo 13



¿Amor? ¿Estás despierto, cariño? Ya veo que si, ¿eh?, antes que el libro el desayuno, lo primero es lo primero Daniel, además, hoy saldremos al jardín a dar un paseo, le he pedido permiso al medico y me lo ha concedido por lo que la lectura será mucho mas amena.
A la mañana siguiente volvimos a Italia mas enamorados que nunca, sin despegar nuestros labios por un instante, y, tuvimos que volver una vez mas a la normalidad, bajar de las nubes, y, empezar de nuevo a asumir responsabilidades, por eso nos gustaba tanto viajar, nos sentíamos como dos niños pequeños que hacían solo lo que les apetecía, pero había que volver a la realidad, y, nos costaba mas que a ninguna persona,  pero siempre hemos superado todas las barreras juntos, desde que nos conocimos, y, creo que desde que te conocí, siempre has tenido ese punto de canalla, que me ha encantado, total, que siguieron pasando los días, y, las noches, y, nuestro amor siguió intensificándose, y, los preparativos de la boda todo el día para arriba y para abajo, hasta que me agobie un montón, entonces tu, me salvaste y me dijiste, déjalo todo, volvamos a empezar, pero esta vez te ayudare yo, a prepararlo todo, y así fue, preparamos la boda juntos, todos los preparativos, catering, hotel, trajes de damas de honor, todo menos nuestros trajes, a tres días antes de nuestra boda se nos había olvidado lo mas importante, nuestros trajes, haber donde íbamos a conseguir dos trajes de novios en menos de tres días, era misión imposible, misión imposible de no haber sido por ti, como siempre me salvabas de todo justo a tiempo, no eres mi príncipe, eres mi súper héroe.

27 de enero de 2012

Capítulo 12



Mi viaje favorito fue a París, cogimos los primeros billetes de avión que encontramos y nos fuimos a Paris una semana entera para desconectar, en esos siete días hicimos visitas a la catedral mas famosa, Notre Dame, también a, Arc de Triomphe, a Le Panthéon, a Mur pour la Paix y a otros tantos, que ya no recuerdo, pero, al sexto día de estar allí recuerdo que fuimos a comer a un restaurante en frente de la Torre Eiffel, recuerdo que acabe de comer visto y no visto me moría de ganas por subir y ver la torre Eiffel, subimos a la punta de arriba, y, cuando me gire, de ver las vistas, te encontré de rodillas, con una pequeña cajita de color rojo, que llevaba un pequeño y precioso anillo dentro, y entonces me hiciste la pregunta,
+¿Te gustaría pasar el resto de tu vida junto a mi siendo marido y mujer?
Entonces, no puede contener las lágrimas de amor, y emoción, y  te contesté, si que quiero, y te di un abrazo tan tan lago que creo que los brazos se te quedaron dormidos ajajá
Querido, ya es hora de dejar la lectura hasta mañana, tengo que marcharme, porque la casa esta muy desordenada, y no creo que cuando vuelvas te sea agradable encontrártela así, buenas noches, te quiero.

Capítulo 11


A la mañana siguiente aparecí entre tus sabanas, abrazada a ti, tras una noche muy divertida, me hiciste el desayuno y me lo llevaste a la cama, como un buen caballero, teníamos que recuperar todo el tiempo perdido por lo que ese día lo dedicamos entero para nosotros…
Paso prácticamente una semana en la que no salíamos de casa, nos alimentamos a pizza y toda la casa estaba patas arriba, pero pasada la semana tuvimos que ponernos a buscar trabajo, a arreglar la casa, a hacer las compras, en definitiva, a volver a la realidad, como dos adultos que éramos. No nos lo montamos mal, conseguí trabajo en la universidad dando clases de biología y geología, y, tú pasaste a formar parte de un importante bufete de abogados, por lo que teníamos dos buenos sueldos, todos los fines de semana comíamos en el puerto, y,  siempre nos ha gustado hacer viajes grandes imprevistos, tanto tu como yo, odiábamos la monotonía.

23 de enero de 2012

Capítulo 10


Eran las cinco de la tarde, caía todo el sol en el salón de la casa, y Paula comenzó a preguntarme,
-Sara...¿Como lo hiciste?
-¿Cómo hice, el qué?
-Que se enamorara, de ti, que seas la única en la que piensa a cada instante…
-Supongo que yo no hice nada, mira Paula, cuando llegue el hombre que sea para ti, te darás cuenta de que no hay que hacer nada, las cosas se sienten y en cualquier momento, es más, en el que menos esperes, tu corazón empezara a decidir las cosas por ti y tu solo te dejarás llevar, porque tu vida pasará a ser compartida con esa persona que te pensará día y noche y que te amará como nunca lo hizo nadie, pero no se hace, es como la energía, ni puedes crearlo, tu, ni lo puedes destruir, solo se siente… y, créeme que a veces desearás no sentirlo, destruir todo lo que has sentido pero no podrás, y, esos momentos se verán recompensados con los buenos que sin duda serán mucho mas especiales que los malos…
-Entonces… ¿Tú crees que habrá hay fuera alguien para mí?
-Yo pienso que si, mira, desde que era pequeña he pensado que hay alguien hay arriba que nos protege, y, que algunas veces nos deja al descubierto para que sepamos valernos por nosotros mismos y no dependamos de nadie, pienso que lo tuyo y lo de Dani, ha sido una de esas ocasiones, y, verás como algún día nos vemos y me dices que llevaba razón…
-Pues ojalá  la lleves, siento haberme entrometido en vuestra relación, si hubiese sabido todo esto no hubiese salido con Dani…
-No te preocupes, gracias a ti nos hemos dado cuenta de que nos necesitamos, y me has echo madurar, y, darme cuenta de que tengo que arriesgar y luchar para poder ganar aquello que quiero, así que no te disculpes, porque te estoy agradecida.
Y con mi mayor gratitud por haberme devuelto al hombre al que amo, le di dos besos y se marchó, esperaba volver a verla algún día…
Entonces, Dani y yo, entramos en el salón, comenzó a entrarnos calor, ya que había un sol increíble, entre el calor, y, los cinco años que llevábamos sin mantener ningún tipo de contacto, no necesitamos mucho para activarnos,  no fue como la primera vez, fue mucho mas apasionada, y, por así decirlo, salvaje, era cuestión de que nos necesitábamos y que no podíamos estar mas tiempo el uno sin el otro, esta vez, fue mucho mejor.

22 de enero de 2012

Capítulo 9


Aquella noche, después de todo lo que había pasado, supe que te quería en mi vida, cuando realmente te volví a tener tras cinco años, y, mi único deseo era que te quedases siempre junto a mí.
Volví a recibir una llamada tuya, hacia cinco años que no tenia una, por lo que aquello me gusto, me dijo que se lo había dicho todo, y, que tal y como me dijo, lo entendió, hemos quedado con amigos, y, me ha dado las gracias por ser sincero.
Ante eso, quede asombrada, pero más fue mi sorpresa al saber que la chica, Paula,  me quería conocer, extrañada, acepté, y, quedamos los tres en tu casa.

Capítulo 8


Buenas tardes grandullón, ¿Y esa siesta, como ha ido? Tomemos un buen te y prosigamos con nuestras cosas…
Después de aquellos besos tras cinco años, decidieron ponerse al día, sobre trabajo, amigos, sitios que habían visitado, y, tu me contaste múltiples aventuras vividas, a las que yo reaccionaba sin parar de reír, al finalizar las carcajadas, te pregunté… ¿Y como se va a tomar todo esto... ella?
A lo que tu me dijiste, se llama Paula, la conocí en la oficina donde estuve trabajando al empezar, nos caímos bien, nos fuimos conociendo y empezamos a salir, llevamos unos dos meses mas o menos juntos, y, sabe algo de nuestra historia, de todas formas le he dicho que tenia que arreglar la parte mas importante de mi pasado, que se fuese a casa, por lo que supongo que sabrá mas o menos de lo que va… de todas formas, no te digo que lo asimile en un día ni dos, pero lo entenderá, estoy seguro.
- Puff... eso espero…

19 de enero de 2012

Capítulo 7


+Sara… ¿Me dejas decirte una cosa?
-¿Qué…?
+Siempre apartas a la gente de ti, siempre lo ves todo negro, sé que no lo haces con maldad, y , que los apartas porque no te gusta que la gente que quieres lo pase mal por ti, piensas que para sufrir ya estás tu sola, pero…joder…¿ no te das cuenta, de que si nosotros decidimos estar contigo y querer ayudarte, y, quererte y protegerte, es decisión nuestra? Que ya somos todos mayorcitos como para saber lo que hacemos, deja de huir de todo, porque eso no esta mal, pero llegará un día en el que no te funcionará huir, y, no sabrás que hacer, además, estoy seguro de que no eres feliz así…
-¿Se puede saber a que viene esto?, Además… que te importa a ti que sea feliz o no?
+ Te lo diré de otra forma: Si tengo novia es porque he intentado olvidarme de ti, pero te veía en todos los sitios a donde iba todo me recordaba a ti y no sabia como distraerme, tu me enseñaste a ser feliz, y, me encontré solo, sin saber como ser feliz, entonces pensé que teniendo novia podría ser feliz, pero  me di cuenta de que no se ama a quien queremos nosotros, sino que se ama a quien el corazón quiere amar, y, mi corazón y yo nos hemos puesto de acuerdo en que queremos amarte a ti, si nos dejas, claro…, Ah, por cierto, he mandado a la mierda mi trabajo, y voy a mandar a la mierda el mundo solo para quedarme contigo, así que no me apartes de ti, y te prometo que esta vez no me iré a ninguna parte, no sin ti, porque te quiero.
-         A lo mejor te parece una tontería… pero… llevaba cinco años sin escuchar un te quiero, que tuviese sentido en mi vida, no he sido capaz Dani, no sabia como olvidarte, como no pensarte a cada paso que daba, como no quererte, como no sentirte, como no mostrarme impotente, por haberte dejado ir… me arrepiento tanto…
+ Tssss, ya está cariño, ya estoy aquí, y, no me voy a separar de ti, todo ha pasado…
Entonces, se besaron como hacia mucho tiempo que no besaban a nadie, de la forma en que lo hacían en la playa, con pasión, estuvieron besándose hasta dejar los labios desgarrados, y… Lo siento señorito, pero es tu hora de almorzar, y, luego tendrás que dormir un rato si quieres que  mas tarde sigamos con nuestra historia,…

Capítulo 6


+Con que la señorita López, llorando, ¿eh?,
 Me gire, y, te respondí,
     -Son las consecuencias de no poder olvidar a algunas personas…
Entonces te sentaste junto a mí,
+Ha pasado mucho tiempo, pero debes de saber querida, que si lo que buscas es olvidar todo aquello que vivimos, no podrás, por la sencilla razón de que se mantiene en tu corazón, no en la memoria, y, las cosas que se mantienen en el corazón no se pueden borrar ni olvidar…
-Con que en el corazón, ¿no?, pues tu bien que las has olvidado
+Oh, no, yo no he olvidado nada, y tampoco quiero que se me olvide, pues borraría los mejores años de mi vida
 -¿Sabes? Odio esa actitud tuya lo ves todo positivo siempre crees que todo va a salir bien, que  si el destino, que si la suerte, que si esta todo en nuestras manos, que si no te preocupes, que si pasa pagina, que si no has olvidado los mejores años, y vienes, ahora de amiguito, cuando tu en el fondo estas igual que yo…
+ ¿Cómo?, ¿Porque dices eso?
-Digo eso porque me fastidia ser tan tonta, porque me fastidia haber sido tan incrédula como para creer que me esperarías, que volverías a por mi como el príncipe azul que siempre soñé, y cambiarias mi vida, y, digo eso porque vi como la mirabas, no la quieres, no la miras como lo hacías conmigo, no es real… no la amas… lo sé
+ ¿Pero quien te crees que eres para decir eso?  Si miro todo con positivismo es porque lo veo así, ¿Donde quedó eso de querer a la gente tal y como era y no querer cambiarla?
-No he dicho que quiera cambiarte,  no se que haces perdiendo el tiempo hablando conmigo, tu novia va a empezar a preocuparse…
+Hablar contigo nunca es una perdida de tiempo…

18 de enero de 2012

Capítulo 5


Cuando te volví a ver, recuerdo que empecé a llorar, ¡menos mal que tu no me viste! ¡Habría estado eso bonito! ¡ujum! entonces comprendí eso que tantas veces pronunciaba mi abuela, la vida da muchas vueltas, y, supe que a eso se refería, fui tras el, te di dos besos, y a tu novia, entonces deseé que la tierra me hubiese tragado, pero no fue así, y, tuve que acatar con lo que había, aunque sabia que no era para ti, no por despecho o por celos, que también los tenia, pero lo supe, por como la mirabas y como lo hacías conmigo, no te brillaban los ojos, se apreciaba que no era ella la ``definitiva´´, aunque en ese momento yo no lo supe, no veía mas allá de mi enfado y mi impotencia por no haber sido capaz de estar con otro hombre después de ti, me contaste que te habías tomado unas vacaciones, y que estarías aquí durante tres meses, empecé a pensar que nunca era tarde para hacer las maletas y marcharse lejos, muy lejos, pero no se porque, no lo hice, permanecí allí, huyendo de ti, cada vez que te veía, procurando no cruzarme contigo por ningún sitio y cuando lo hacia girando la cabeza, hasta que un día, no pude mas, me canse de esperar, me canse de no tener ningún motivo por el que continuar, como no, fui a mi rincón, donde siempre ibas conmigo, comencé a llorar, no tenia ningún motivo por el que sonreír, en  ese momento llámalo casualidad o cosa del destino, ibas dando un paseo enseñándole lo bonita que era la playa de Italia, y me viste, en un rincón, viste a una muchacha de lejos, pero supiste que era yo, entonces le dijiste a tu novia que se fuese a casa, que ahora ibas, que tenia que arreglar algunas cosas del pasado, algunos errores cometidos, y, algunas tonterías, ella no te entendió pero hizo caso y se fue, entonces, mientras que llegabas hasta tu destino, mientras que llegabas hasta mi, fuiste recordando todo lo que habías vivido con una y con otra, lo que habías sentido en esos momentos, y, quien te hizo alcanzar la felicidad, llegaste,y, pusiste tu mano sobre mi hombro…

17 de enero de 2012

Capítulo 4


-Buenos días tesoro, espero que hayas descansado bien, dice el médico que todo va mucho mejor, ¿Con que has cogido mi diario sin permiso, no?, ¡ujum! esta bien, desayunaremos y luego seguiré contándote.
Al día siguiente la sonrisa no se borraba de mi cara, parecía una niña de tres años la mañana del día de reyes, desde luego no había mejor regalo que tu, fue pasando poco a poco el verano, y, el invierno, y, con ellos el año, pero acabó junto a ti, con el amor de mi vida, acabó la universidad, y puesto que todo no es para siempre, tuviste que marcharte fuera para seguir estudiando, yo me quedé aquí, en Italia, continúe con mis estudios, y, cuando acabé me puse a trabajar de abogada aquí, no supe nada de ti, en 5 años, parece poco ¿eh? ¡pues no lo fue!¡se me hizo eterno! intente olvidarte, buscar nuevas distracciones, volcarme en mi trabajo, mantenerme ocupada, volver a enamorarme, pero nada fue útil, contigo comprendí que no se puede olvidar a alguien del que sigues enamorado, y, también que te necesitaba, cuando por fin apareciste, no lo hiciste como yo quisiese traías a tu novia... al parecer te habías olvidado de mi, y, por lo que se veía eras feliz, llegaste a lo mas alto en tu trabajo, y te convertiste en un importante hombre de negocios.

Capítulo 3



 Al día siguiente, no supe nada de ti hasta la noche, recibí un sms: a las 1:30 en la playa, en nuestro sitio; lo leí a las una menos cuarto, comencé a tirar toda la ropa del armario buscando algo que ponerme, en cuanto lo encontré, salí corriendo hacia allí, de repente vi una sabana enorme blanca en medio de la arena,  una luna llena, y, un montón de velas chiquititas al rededor de la sabana, aquello parecía un sueño, pero tenia claro que era mi sueño, y, que pensaba aprovecharlo, entonces, tú me regalaste algo, era un reloj que llevaba fecha, y, hora comenzaste a darle golpecitos te pregunte para qué, y me explicaste que de ese modo nunca se nos olvidaría aquel día, entonces te bese, y, me contaste, que te quedarías en Italia todo el año, que te habían concedido la beca y que podrías proseguir con tus estudios aquí, me puse como loca, recuerdo que comencé a saltar y a besarte, fue nuestra noche, una noche que jamás olvidaré...
Bueno, se ha echo tarde, cariño me voy, mañana vendré sobre las diez que tengo que pasarme a hacer unos recados, y te seguimos hablando, te quiero.

16 de enero de 2012

Capítulo 2


Desayunamos juntos al día siguiente, empezaste a tener importancia en mi vida, mas de la que yo hubiera deseado, no  me di cuenta, de lo que empezabas a significar para mi, seguimos quedando, conociéndonos, estuviste ahí cuando te necesité, sin conocernos te presenté a mis amigos, y empezamos a quedar todos juntos, pero fue una noche en una hoguera que celebramos en la playa, cuando nos besamos por primera vez, fue la noche, que nunca olvidare porque llegue a la estrella mas alta contigo, y eso nadie me lo arrebatará, a la mañana siguiente empecé a asustarme, no volvería a saber de ti después del verano, y, creí que estaba cometiendo un error, entonces decidí alejarme, como siempre, cuando algo me da miedo o me asusta huyo, lo reconozco soy una cobarde, por la tarde me fui a donde siempre iba para huir, al puerto, allí me entendía con las gaviotas y los barcos sabían como entenderme, entonces apareciste tu, me tranquilizaste, y, me abrazaste me dijiste que nunca desaparecerías de mi vida, que era lo único que te importaba, comenzaste a hablar, recuerdo que me pediste silencio, y así lo hice permanecí en silencio, comenzaste explicándome, que cuando tan solo eras un niño tu madre marchó en busca de trabajo para poder alimentarte, y, te quedaste con tu padre, con el creciste, , aunque el nunca se encargo de ti, tuviste que aprender a sacarte las castañas del fuego por ti mismo, y eso hizo que acabases por no mostrar como eras y no creer en nada ni en nadie, y que de repente aparecí yo que derrumbe todas las barreras que habías estado creando desde muy pequeño, entonces comencé a hablar yo, te explique que eso no era malo, que comprendía que te llevase tu tiempo aceptarlo, pero que siempre iba a estar ahí, entonces te dí  un colgante de mi abuelo era una simple cruz de Caravaca que el me había dejado a mi, y, que la llevaba desde pequeña, te explique que cuando sentía miedo, cogía la cruz con todas mis fuerzas y sabia que el me estaba protegiendo desde donde estuviese, te explique que no me hablaba con mi padre, y, que no tenia buena relación debido a motivos que eran indiferentes, y, que con mi madre mantenía una buena relación, a ratos, porque nunca daba la cara ni mostraba sus opiniones, quizá por miedo, y, que eso había echo de mi valorar las cosas positivas que tenia y la gente que me quería, fíjate, todo lo que ha llovido desde entonces y continuas con la cruz sobre tu cuello, me encanta que la lleves, bueno, sigo contándote, entonces, tú cambiaste radicalmente de tema, y comenzaste a hablar de nuevo, me encanta  cuando me miras y sonríes, iluminas mi vida con cada sonrisa, sé que te encanta el color rojo, que si te casas algún día, será en la playa, que ese es tu sitio preferido, porque como siempre me dices, allí todo el mundo es pequeño, junto al sonido de las olas, que adoras las pelis románticas, que amas la vida, nunca quieres cambiar nada, al igual que con la vida, aceptas a las personas y a la vida,  tal y como son, eres una cabezota, aunque mi cabezota preferida, siempre tienes una canción para todo, eres la persona mas revoltosa del mundo, y te amo así, y jamás me voy a separar de tu lado, entonces nos fundimos en un abrazo, tuviste otra vez que llevarme a casa, como siempre hacías, te despediste con un abrazo.

Capítulo 1



Te conocí un verano eras la persona mas borde que pude conocer, ni siquiera quise saber de ti, te veía día tras día en la playa, llevabas siempre la misma mochila, azul, y, cuando me tumbaba para tomar el sol, veía a través de esas rey Ban que me regalo mi hermano como me mirabas, un día tus amigos se fueron mas pronto de lo habitual, y, te quedaste un poco más, solo, empezaste a recoger las cosas, para irte, yo en cambio, no estaba sola estaba con todos mis amigos, y, recibí una llamada... mi abuela estaba a punto de morir, la persona que me había criado, mi segunda madre, que segunda, mi madre, y... entonces empecé a llorar, tu me estabas observando... pero no sabias el motivo de esas lagrimas, les pedí a mis amigos que me dejasen sola, me fui al puerto, y me senté sobre una roca, aquel era en el único lugar en el que podía ser feliz… A los cinco minutos apareciste a mi lado sentado en la roca, no entendía que hacías ahí, de repente la persona que llevaba todo el verano dándoselas de chulito, estaba ahí, a mi lado... no se porqué, comenzamos a hablar, te lo conté, tu no pronunciaste ninguna palabra, me echaste el pelo hacia atrás, como cuando las olas marchan, y me abrazaste, recuerdo que nos quedamos abrazados mas de media hora,  entonces me llevaste a mi casa, dejaste tu numero de móvil en el bolsillo de mi vestido, y te marchaste, en mi casa estaba sola, no había nadie, me  fui a mi cuarto y me tumbe sobre la cama, pero no conseguía dormir, me dieron las dos de la mañana, y, no se porqué te llamé, hiciste que mi cara se iluminase, tenias ese poder de saber como hacer de mi lo mejor.