He hablado con
el médico, debes de cuidarte más…seguiré contando…
Fueron pasando
los días, no sabía nada de ti, llevaba mi teléfono conmigo a todas partes
dormía junto a el, todo el día estaba cargando para que no fuese un problema de
batería el que nos impidiese ser felices, esa llamada que esperaba, nunca
llegó… siguieron pasando, días, semanas, hasta que una mañana, comencé a pensar
que mi vida no tenia ningún sentido, que no tenia a nadie a mi lado, y, que
solo servia para dar problemas, pensé, que el problema era yo, intenté acabar
con ello, de una forma poco acertada… cuando ni siquiera podía articular
palabras, solo balbucear, por que me quedaría inconsciente en breve, te llamé,
solo escuchaste unos balbuceos pero sabías que era yo, a los pocos segundos caí
en el suelo sin poder levantarme e inconsciente, cuando desperté, me explicaste
todo, no me preguntaste el porque, simplemente me abrazaste, y, me confesaste
que a pesar de todo me seguías amando como el primer día, entonces me besaste,
y con un sello de amor tuve que irme a que me hiciesen un lavado de estómago,
estuviste a mi lado día y noche, no te separaste de mi hasta que estuve bien,
me llevaste a casa, y, allí, me volviste a besar, recuerdo como se rozaron
nuestros labios, las cosquillas que removían mis tripas como si fuésemos unos
adolescentes, el amor que desprendíamos con solo mirarnos, las caricias, los
gestos, las miradas, los pequeños detalles que marcaban la diferencia entre
nosotros y los demás.