Prólogo

Prólogo

No sé en que momento me enamore de ti, de tu risa, de tu pelo, de tu mirada, de tu forma de ser, sé el sitio donde te empecé a conocer, las tardes de verano invertidas, los paseos de la mano por la playa, las escapadas a tu casa, los sueños, los planes de futuro, los tropecientos mil hijos que quisimos tener, la vida en común que siempre quisimos tener, la tenemos ahora.

3 de febrero de 2012

Capítulo 19


Era medio día, estaba cansada como para cocinar, así que llame a Ágata, decidimos vernos y comer juntas, la necesitaba mas que nunca… Nos sentamos en la mesa más cercana a la salida, donde pegaba mas el sol, al girar la cabeza me di cuenta de que dos mesas hacia delante, estabas tú, no le di mayor importancia, comencé a comer, pero justo entonces, en el momento en que acabe, cogí una hoja de mi agenda, un Boli, y, comencé a escribir, Te echo de menos, siempre hemos superado todo, t-o-d-o, somos como un barco en mitad de una tormenta, nos debilitamos, abandonamos cuando creemos que no podemos mas, pero luego nos damos cuenta de que hay que luchar por lo que uno quiere, y, conseguimos encontrar la calma, el equilibrio del barco, en serio vamos a dejar escapar todo por unos besos que no tuvieron ningún tipo de importancia en mi, en mis sentimientos, unos besos que hicieron que me diese cuenta de que la persona que ocupaba mi corazón para bien y para mal eres tu, cuando quieras verme y hablar, llámame. Te dejé la nota bajo tu mano, entonces te sonreí y me marché, no pudiste evitar mostrar esa cara de enamorado que siempre se te pone al verme, desde el primer día cuando me viste, hasta hoy, siempre pones la misma cara cuando me ves aparecer, es esperanza, deseo, amor, no se es una mezcla de sentimientos reflejados en tu rostro, seguiré contándote, toda nuestra historia hasta que seas tu quien pueda recordarme los detalles, seguiré diciéndote que te quiero hasta el día en que la muerte me separe de ti, seguiré a tu lado, eternamente, y, seguiré contando las estrellas del firmamento, para averiguar así cuanto me quieres, miraré todas las noches la ventana desde nuestra casa esperando que alguna estrella brille con mas fuerza que nunca, esa estrella, serán tus sentimientos reflejados en ella, pero ahora debes de descansar para no empeorar, mañana hablamos cariño, buenas noches.

Capítulo 18


A las una del día siguiente me puse en pie, aunque no pude dormir apenas una hora, estaba horrorosa, nunca se me olvidara mi rostro… me duché, mientras tanto llegaste a casa, te desnudaste y corriendo viniste a mi encuentro a la ducha, quede aturdida, sin saber muy bien como reaccionar, comenzaste a besarme, te seguí, porque te seguía deseando como el primer día a pesar de todo, entonces ,cuando ibas a abrir los ojos tras los besos, me di la vuelta, no viste mi rostro, pero tomaste mi cambio de postura como una indirecta, así que hicimos el amor, no te paré, no se porque.. Pero no lo hice...En ese momento solo había sentimientos por tu parte, y, placer por la mía, mas tarde, comimos y decidí que tenia que contarte lo que había ocurrido porque significabas demasiado para mi como para ocultártelo, te fuiste de casa, solo decías: -¡Tendría que haber echado marcha atrás hace cinco años, maldita sea, joder! Yo me limitaba a decirte, -Te entiendo…
Decidí darle su tiempo, lo entendí, a partir de ahí aprendí de mis errores, supuse que te había perdido lo dejaste todo por mi una vez, no volverías a hacerlo, no se porque solo me venían a la cabeza palabras de Ágata, solo me aferraba a eso, para que así antes o después regresaras junto a mi, seguí mi camino esperando que en algún momento te volvieses a cruzar en el mío.