A la mañana
siguiente nos sentamos a hablar, pusimos todas nuestras mejores cartas sobre la
mesa, aún así, acabamos juntos revolcándonos en el sillón, como si nada más
hubiese en el mundo que nosotros…
A los pocos días
tenia que bajarme el periodo, no lo hizo, no me preocupe demasiado, lo dejé
pasar, ya bajaría, ¿que prisa había? Estaba todo el día contigo, no me separaba
ningún momento, me asome a la ventana, allí fuera todo parecía mucho más
grande, por eso me gustaba estar en casa, era acogedora, siempre me ha gustado
nuestro hogar, pues era nuestro y de nadie más.
Daniel, tesoro,
tienes que hacerte unas pruebas en cuanto vuelvas, sigo contándote todo, ¿vale?
Que tontería, no
se que estoy diciendo, sino puedes responderme… nunca vas a volver a ser el
mismo, no puedes dejarme sola, no tengo a nadie ni lo tendré, t mismo me lo
dijiste un día, apartaba a la gente de mi, ¿Como iba a poder vivir sin ti? Me
sería imposible, no podría soportar un mundo sin ti…
-Sara, nos lo
llevamos, luego te lo traemos, ¿vale?, y, recuerda una cosa siempre, `` no hay
nada imposible, si tu no quieres ´´
-Claro Doctor,
es mucho tiempo, y, nunca pierdo la esperanza… pero cada día la veo un poco más
lejos…
-Sara, desde que
llegaste has sido la mujer más luchadora que he conocido, persigues siempre
aquello que quieres, sabes como hacer las cosas, no te desesperes, esto es
lento, pero no lo abandones, nunca lo has hecho, no lo hagas ahora…
-Doctor, no voy
a separarme de él, un día lo prometí, se lo prometí al mar, y a él, asi que no
lo dejare solo, pero comprenda que no siempre puedo estar con las mismas
fuerzas…
-Por supuesto
que lo comprendo, pero compréndame usted a mi que no puedo permitir que la
mujer más fuerte que he conocido nunca se venga abajo, ¡Hasta luego!
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