Al día siguiente, no supe nada de
ti hasta la noche, recibí un sms: a las 1:30 en la playa, en nuestro sitio; lo leí
a las una menos cuarto, comencé a tirar toda la ropa del armario buscando algo
que ponerme, en cuanto lo encontré, salí corriendo hacia allí, de repente vi
una sabana enorme blanca en medio de la arena,
una luna llena, y, un montón de velas chiquititas al rededor de la
sabana, aquello parecía un sueño, pero tenia claro que era mi sueño, y, que
pensaba aprovecharlo, entonces, tú me regalaste algo, era un reloj que llevaba
fecha, y, hora comenzaste a darle golpecitos te pregunte para qué, y me
explicaste que de ese modo nunca se nos olvidaría aquel día, entonces te bese,
y, me contaste, que te quedarías en Italia todo el año, que te habían concedido
la beca y que podrías proseguir con tus estudios aquí, me puse como loca,
recuerdo que comencé a saltar y a besarte, fue nuestra noche, una noche que jamás
olvidaré...
Bueno, se ha echo tarde, cariño me voy, mañana vendré sobre las diez que
tengo que pasarme a hacer unos recados, y te seguimos hablando, te quiero.
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